sábado, 15 de septiembre de 2018

Un Teorema interesante ...


El Teorema de Coase analiza que, si los derechos de propiedad están bien definidos y los costos de transacción son cero, la negociación entre las partes nos llevará a un punto óptimo de equilibrio en el mercado. Los derechos de propiedad establecen quien es el dueño del bien o está autorizado para negociar con el mismo.
Hay muchos ejemplos que pueden ilustrar este tema. Imaginen un restaurante de lujo que funciona muy bien en un pueblo, en el que se instala un criadero de cerdos que crea muchos puestos de trabajo en esa localidad. Los gorrinos hacen ruido y producen un olor muy particular.
Ciertamente el propietario del restaurante quiere que el criadero cierre su actividad y se vaya a otra parte, porque sus clientes se quejan y dejan de venir asiduamente. Por otra parte, la localización de la planta de producción de estos animales es un punto estratégico para incrementar sus compradores. ¿Quién tendría que ceder?
Imaginemos que el restaurante y el criadero recurren a la justicia y ésta le da la razón al dueño del restaurante. El criadero debería cerrar y cambiar de pueblo. Sin embargo, el restaurante estaría dispuesto a renunciar a su derecho si el criadero de cerdos le paga una compensación mayor que el costo que le supone al restaurante cambiarse de ubicación.
¿Qué sucedería si el juez le hubiese dado el derecho al criadero?, si el restaurante valora más el derecho de quedarse en el pueblo que el criadero, el restaurante puede ofrecer una compensación para que se vayan los cerdos a otra parte. De este modo, el resultado siempre sería el mismo, la parte que más valora el derecho de propiedad es la que se queda finalmente con él. Quien se quede con el derecho dependerá del valor de lo que produzca cada parte y de los costos que significa perder el derecho de esa “propiedad” (en este caso trasladarse a otro punto).
En Economía, Ceteris Paribus es un Recurso metodológico al que se recurre para aislar la influencia que alguna variable en particular ejerce sobre un fenómeno que esté condicionado por muchos factores.
Conforme a esta regla, suponiendo que no existiesen costes de transacción (ceteris paribus), aunque la justicia pueda dar inicialmente ese derecho a uno u otro, finalmente quedará siempre controlado por quien más lo valore en la negociación.
“En cualquier momento de decisión lo mejor es hacer lo correcto, luego lo incorrecto, y lo peor es no hacer nada.” … (Theodore Roosevelt)

Mark de Zabaleta




viernes, 7 de septiembre de 2018

Y aquí no ha pasado nada ...


Al final, el famoso “impuesto a la banca” para financiar las pensiones se va a quedar en “agua de borrajas” …  un impuesto a las transacciones financieras, al estilo de la “tasa Tobin” … y poco más
Aunque incrementar ocho puntos porcentuales el Impuesto de Sociedades para los bancos era la idea que estaba incluida en la propuesta que el PSOE lanzó cuando se encontraba en la oposición. El partido de Sánchez calculaba que esta medida permitiría al Ejecutivo recaudar entre 800 y 1.000 millones de euros.
Otra alternativa sería incrementar el Impuesto a los Depósitos Bancarios al 0,1%, o incluso subir la tasa de los activos fiscales diferidos (DTA), actualmente situada en el 1,5%. Es decir, en la actualidad, los bancos pagan al Estado un 1,5% sobre la diferencia entre el valor de los DTA y lo tributado por ellos. Si el Gobierno quiere recaudar con ello los 1.000 millones de euros, debería subir esta tasa al 1,75%.
Pero tranquilos, porque Pedro Sánchez no va a hacer nada de nada. Eso sí, subirá el precio del gasoil a los ciudadanos para que contaminen menos.
¿Se acuerdan de aquello de prometer hasta meter? …
Porque el Gobierno tampoco hará pública la lista de defraudadores que se acogieron a la amnistía fiscal, como prometió Pedro Sánchez cuando estaba en la oposición. Durante un debate parlamentario en el Congreso de los Diputados, el entonces líder socialista reclamó a Mariano Rajoy que hiciera público el listado con los nombres de los beneficiados por esa amnistía fiscal “o lo haremos nosotros cuando lleguemos al Gobierno”. Pedro Sánchez no va a hacer nada de nada.
Y, como colofón, la Audiencia Nacional ha acordado el sobreseimiento provisional de de las conversaciones grabadas a Corinna, la que fue amiga del Rey emérito.
El magistrado, que ha rechazado la personación de Izquierda Unida en el procedimiento, argumenta que los hechos que se imputan a Juan Carlos por ella son “naturalmente deducidos del desarrollo de amistad entre ambos” y se remite a la jurisprudencia.
Y aquí no ha pasado nada …
Ya saben cómo vive ahora Felipe González (el de los mítines con chaqueta de pana), y muchos otros socialistas de pro, sin mentar a los “barones” socialistas …
En España seguirán pagando los de siempre, directa o indirectamente, los ciudadanos.
 “Todo aquel que aspira al poder ya ha vendido su alma al diablo.”
(Johann Wolfgang von Goethe)

Mark de Zabaleta

sábado, 1 de septiembre de 2018

Extraña paradoja ...


La riqueza de las naciones de Adam Smith (1776), un filósofo escocés que es considerado como el padre de la Economía, ha sufrido el destino reservado a la mayoría de los “clásicos”: es una obra más comentada que leída. Desde su llegada a Londres en 1849, Karl Marx tuvo mucho tiempo para consagrarse a El Capital…un borrador que había iniciado un par de años antes, y del que no publicó un primer volumen hasta el año 1867 (veinte años …). El segundo volumen del capital fue publicado por Engels en 1885 (dos años antes, en 1883, había fallecido Marx en Londres).
En términos modernos, Smith estaba interesado en el desarrollo de una teoría del crecimiento económico. En las primeras páginas de su obra “Una investigación sobre el origen y las causas de la riqueza de las naciones”, Smith anunció su explicación fundamental del crecimiento económico: “la división del trabajo”.
La utilización del término “riqueza” es clave en su definición de “actividad productiva”. Para Smith, sólo los resultados de los empleos productivos del trabajo debían contarse para calcular el producto social. Quedaban excluidas las actividades de “servicios” porque no rendían productos tangibles o excedentes que se pudieran reinvertir. Se derivaba que todas las actividades gubernamentales eran improductivas…junto a clérigos, abogados etc.
Marx definió una teoría de la realidad social en su Materialismo Histórico…donde básicamente hay una estructura económica donde coexisten dos clases sociales: la de los capitalistas o explotadores y la de los proletarios o explotados. Sobre esta Estructura Económica encontramos una Superestructura Ideológica (política, moral, religión, derecho, arte y filosofía) que delimita una Conciencia Social. La estructura económica condiciona la superestructura ideológica y ésta justifica a aquella, lo que permite su supervivencia. Los sistemas político, jurídico y religioso forman el esqueleto fundamental de esa conciencia social o superestructura. Y permiten justificar y mantener la situación de explotadores y explotados.
El “capitalismo” de Adam Smith y su “mano invisible” que logra un precio entre vendedores y compradores y el socialismo a ultranza de Karl Marx y su lucha de clases para evitar la apropiación indebida de la plusvalía del trabajador… llegan a una increíble paradoja de la Economía:
Mientras se puede visitar gratis la tumba de Adam Smith en un cementerio perdido en Canongate, Edimburgo, para visitar el cementerio de Highgate, en Londres, donde está enterrado Karl Marx, hay que pagar unas cuantas libras. 
Es gratis visitar el capitalismo y hay que pagar por ver la cuna del comunismo.

Mark de Zabaleta

sábado, 25 de agosto de 2018

El principio de incompetencia de Peter


El principio de incompetencia de Peter expone que las personas que realizan bien su trabajo son promocionadas a puestos de mayor responsabilidad, hasta que alcanzan su nivel de incompetencia (The Peter Principle,1969)
Ya en 1910, José Ortega y Gasset habló del siguiente aforismo: "Todos los empleados públicos deberían descender a su grado inmediato inferior, porque han sido ascendidos hasta volverse incompetentes".
Lawrence J. Peter deduce las dos siguientes secuencias:
.  Con el tiempo, todo puesto tiende a ser ocupado por un empleado que es incompetente para desempeñar sus obligaciones.
 .  El trabajo es realizado por aquellos empleados que no han alcanzado todavía su nivel de incompetencia.
Peter afirma que hay muchos ejemplos para ilustrar su teoría …
Un buen mecánico que es ascendido al puesto de encargado. Desde su nuevo papel, no para de entorpecer la labor de sus subordinados; es incapaz de quedarse quieto y se mete continuamente a hacer sus reparaciones, no permitiéndoles trabajar. Se pierde de golpe un gran técnico y se gana un mal gestor, o como en el caso del ejemplo: se pierde un gran oficial y se gana un mal encargado.
¿Quién no se ha encontrado a lo largo de su vida profesional con casos parecidos?
En un estudio que se hizo usando datos de empresas, en concreto del área de ventas, donde es más sencillo evaluar la competencia (nivel de ventas), los números parecen confirmar que los equipos dirigidos por quien fuera vendedor estrella tienden a vender menos, y viceversa: los que mejor funcionan están dirigidos por antiguos vendedores mediocres.
El Principio de Peter se ha demostrado en multitud de empresas e instituciones. Puedes comprobarlo echando un vistazo a tu alrededor. El típico incompetente es aquel que cree que se las sabe todas y se considera imprescindible, pero tiende a escapar de toda responsabilidad, echando balones fuera, y, fundamental, es un experto del peloteo.
Peter llega incluso a plantear en su libro que algún filántropo le financie una cátedra de “jerarquiología” en una universidad importante: “Al haber demostrado, en mis empeños actuales, estar capacitado, estoy preparado para el puesto”.
Como dijo Galbraith: “Aunque todo lo demás falle, siempre podemos asegurarnos la inmortalidad cometiendo algún error espectacular”…

Mark de Zabaleta

sábado, 18 de agosto de 2018

El teorema del "Second Best" ...


"El teorema del Second Best establece que, si una de las condiciones necesarias para lograr un óptimo de Pareto no es obtenible, las otras, a pesar de ser teóricamente posibles, dejan de ser deseables. En otras palabras, si una de las condiciones para lograr el óptimo de Pareto no es alcanzable, sólo es posible conseguir un óptimo abandonando las otras condiciones. El óptimo así logrado puede ser llamado el Segundo Mejor porque se logra sujeto a un constreñimiento que, por definición, limita el logro de un óptimo de Pareto." (Lipsey/Lancaster)
Vilfredo Pareto (1848-1923) desarrolló el concepto de Óptimo para aquella situación en la cual se cumple que no es posible beneficiar a una persona sin perjudicar a otra. El Óptimo de Pareto se basa en criterios de utilidad: si algo genera o produce provecho, comodidad, fruto o interés sin perjudicar a otro, despertará un proceso natural de optimización que permitirá alcanzar un punto óptimo.
Y el ejemplo habitual es el mercado automovilístico donde disponemos de múltiples vehículos para adquirir. Cada vehículo dispone de ciertas características técnicas y de un precio, este último normalmente relacionado con su calidad, aunque no siempre sea así. Ante una persona que va a comprar un coche, caben en principio dos posibilidades: que tenga dinero de sobra o un presupuesto limitado. El primero podría comprar el mejor coche, pero el segundo debe elegir ante distintas alternativas y limitaciones … optando por el “segundo mejor”.
Aunque hay muchas otras aplicaciones de la Teoría del “Second Best”, en Macroeconomía la interpretación más general del teorema es que, asumiendo que la economía se encuentre en una situación no óptima, la modificación de un parámetro o elemento económico puede llevar a la economía tanto a una situación peor como a una situación mejor, sin saberse de antemano en qué dirección van a ir las cosas.
Si se aplican impuestos a las grandes empresas para solucionar el tema de las pensiones, muchas de ellas, los bancos, por ejemplo, trasladarán ese sobrecoste a los clientes. No podemos alcanzar un “óptimo de Pareto” en este caso y llegaríamos al “second best”.
Posiblemente muchas de las alternativas políticas que se resuelven a favor de unos ciudadanos siempre perjudican a otros (sea por el trabajo en/de sus empresas o por el pago de más gastos).
"The best things in life are free. The second best are very expensive."  (Coco Chanel)
La segunda opción siempre sale cara …

Mark de Zabaleta

viernes, 10 de agosto de 2018

De resultado incierto ...


El plan económico que en enero proponía Pedro Sánchez impondría un recargo del 8% en el Impuesto de Sociedades a las entidades financieras, y está muy claro que la banca trasladará este impuesto vía comisiones y elevando los precios de los servicios prestados …, y finalmente pagarán los de siempre. Aunque el objetivo buscado parece muy loable, sus resultados pueden ser los de la Desamortización de Mendizábal.
Ya la Desamortización de Godoy (1798) fue el preámbulo de lo sucedido en el siglo XIX. Consistió en sacar a subasta pública, previa expropiación forzosa por parte del Estado, los bienes y tierras que hasta entonces no se podían vender, hipotecar o ceder, y que se hallaban en poder de las "manos muertas": la Iglesia católica y sus órdenes religiosas, que los habían acumulado como beneficiarias de donaciones, testamentos y abintestatos (aquellos que mueren sin testar).
Pero la más famosa, sin duda, es la la Desamortización de Mendizábal … promulgada el 19 de febrero de 1836 por Juan Álvarez Mendizábal, ministro de Hacienda y presidente del Gobierno de la regente María Cristina de Borbón (viuda de Fernando VII). Esta expropiación afectó únicamente a los terrenos del clero regular (las órdenes religiosas), y, evidentemente, la Iglesia lo excomulgó junto a los compradores de dichas tierras. Se pretendía, en teoría, recaudar más y mejor, acrecentar la riqueza nacional y crear una clase media de labradores que fuesen propietarios de las tierras que cultivaban.
Parecía, en principio, muy ambiciosa, y tuvo relevantes efectos recaudatorios e ideológicos (avivó ciertamente el anticlericalismo). Pero, ya en aquellos tiempos, también había corrupción: la división de los lotes de tierra se realizó por comisiones municipales y éstas, manipuladas por los grandes adinerados, modificaron el objetivo buscado. Crearon grandes lotes de terrenos, inasequibles a los pequeños labradores, que fueron comprados por los terratenientes y burgueses ricos, con lo que no se creó la clase media que se pretendía. Es obvio que la corrupción municipal ha existido siempre.
Con la finalidad de “disminuir la deuda pública”, Mendizábal legisló a base de decretos (sin pasar por las Cortes … como el PP mariano), la supresión de todas las órdenes religiosas que no tuvieran como fin la beneficencia, al tiempo que expropiaba sus bienes y los ponía en venta. Ciertamente no se creó en España ninguna burguesía agraria, pues sólo la nobleza terrateniente se interesó por las grandes pujas. La reforma acrecentó el latifundismo … y no el fin buscado.
El intento de Pedro Sánchez de meterse con la banca puede quedar en algo parecido a la desamortización. Grandes objetivos sin lograr un resultado positivo para los ciudadanos.
“La lucha dormida, latente durante siglos, y que tendrá lugar tarde o temprano es la lucha del pueblo contra los bancos.” … (Lord Acton)

Mark de Zabaleta

sábado, 4 de agosto de 2018

Ahora nos preocupa el calor ...


Tras un año pasado por agua, ahora estamos en una “ola de calor”. Pero no se engañen, siempre ha habido altas temperaturas en España, y la famosa "pertinaz sequía" fue toda una referencia en nuestro país en los primeros años del franquismo, cuando en la posguerra se vivió un periodo muy duro de sequía entre los años 1943 y 1955. Hoy en día a un año de sequía lo llamamos "cambio climático"... porque lo notamos en los manguitos y neumáticos reventados de nuestros coches (en las carretas con ruedas de madera no se tenía esta percepción …)
Y, evidentemente, ha hecho, y hará, mucho calor en España. En el histórico de observaciones encontramos años muy secos en distintas décadas del siglo pasado:
1901-03, 1905-07. 1912, 1914-18. 1921-23, 1929. 1933-35 1938. 1944-46. 1954-55.
1964. 1973-74. 1981-83. 1990-1995
Cabe destacar el largo período de 1943 a 1955. Eran años con muy poca lluvia, y altas temperaturas, algo “normal” en tierras españolas. Hay muchos más años de sequía en nuestra península, aunque nadie parece claro que las temperaturas aumentan desde hace unas décadas en todo el planeta. Sin embargo, la percepción de esta tendencia no parece tan evidente cuando se trata de precipitaciones, de las que se tienen datos fiables a partir del año 1950. Según los investigadores, hubo 36 años extremadamente secos y 28 años muy húmedos desde finales del siglo XVII.
Es importante, sin duda, la inmensa infraestructura hidráulica construida en un plazo récord durante la era de Franco (le llegaron a llamar Paquito el de los pantanos). En 1942, los regadíos afectados por obras estatales se extendían a 460.000 hectáreas, mientras que en 1972 (antes del trasvase Tajo-Segura) se elevaban a 1.660.000 hectáreas, o sea, en 30 años se cuadriplicaron las superficies de regadíos existentes. Además, la potencia eléctrica de origen hidráulico instalada en 1940 era de 1.350.000 kilovatios mientras que en 1975 llegó a 12 millones de kilovatios, gracias a las presas construidas. Desde 1956 pudimos exportar energía (2.333.000 kilovatios / hora en 1960 y más de un millón en 1974), mientras que ahora la importamos desde las centrales nucleares francesas…
Desde aquella época se ha hecho realmente poco para solucionar el grave problema de falta de agua en nuestro país. Nos bombardean con propagandas sobre la necesidad de economizar este bien escaso que es el agua, pero los políticos no hacen nada por remediar el problema.
Sería necesario un “New Deal”, como el de Franklin D. Roosevelt en 1933, con un importante Plan de Inversiones siguiendo las ideas keynesianas
Y en España hay muchos políticos que prefieren esperar a que se solucione solo el problema … sin hacer nada.
"No se aprecia el valor del agua hasta que se seca el pozo." (Proverbio inglés)

Mark de Zabaleta